Atlético de Marbella Paraíso

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ENTREVISTA A JESÚS VELASCO: «cada vez hay más exigencia física y de carga de partidos».

por | 26 Sep, 2025 | Entrevistas, Todas las noticias

Jesús Velasco Siles se ha consolidado como un profesional clave dentro del Atlético Marbella Paraíso, siendo uno de los más veteranos del equipo llevando a sus espaldas 4 temporadas. Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte por la Universidad de Granada y con un máster en Optimización del Entrenamiento y Readaptación Físico-Deportiva, cuenta con una sólida formación complementada con múltiples cursos especializados en prevención de lesiones y tecnologías aplicadas al rendimiento.

Actualmente trabaja en el Centro de preparación física y readaptación físico deportiva Profesional élite sport en Marbella. Reconocido por su enfoque científico y su capacidad de integrar nuevas herramientas tecnológicas en el día a día, Velasco es hoy una pieza fundamental en la preparación del equipo y en la recuperación de los jugadores.

En esta entrevista, conocemos más de cerca su visión sobre la preparación física, la readaptación de lesiones y los retos de su trabajo en el fútbol actual.

•⁠ ⁠¿Cómo definirías el papel del readaptador de lesiones dentro de un cuerpo técnico de fútbol?

El trabajo del readaptador estaría entre el fisio y el preparador físico. Cuando ocurre una lesión en la fase inicial, la recuperación con el fisioterapeuta es lo fundamental, pero a la vez puede ir trabajando tanto la zona de la lesión, como el resto del cuerpo para no perder fuerza y capacidad cardiopulmonar. Una vez va mejorando y puede empezar trabajo más activo, ahí es cuando cobra más importancia el trabajo del readaptador que tiene que estar en constante comunicación con el fisio para ir progresando en el trabajo de fuerza de acuerdo a la evolución del deportista. Una vez está recuperado de la lesión hay que llevar al futbolista a su nivel previo a la lesión o incluso mejorarlo para que no recaiga e intentar igualar el trabajo que realizan los compañeros. Todo este trabajo se realiza apartado del equipo para que cuando llegue al preparador físico pueda ser uno más del grupo. Este último paso se va realizando de forma progresiva e introduciendo en tareas de menor a mayor intensidad.

•⁠ ⁠¿En qué momento exacto comienza tu trabajo con un jugador lesionado, y cuándo consideras que ha terminado tu intervención?

Siempre se intenta que el jugador no llegue a lesionarse, pero eso es una utopía, intentamos trabajar movilidad, fuerza, resistencia… para que el futbolista sea capaz de aguantar los diferentes estímulos tanto de los entrenos y partidos.
Una vez se lesiona se intenta trabajar desde el siguiente día. Si una lesión es más grave y necesitamos un diagnóstico intentamos trabajar el resto de cuerpo para no perder el estado físico hasta que tenemos diagnóstico y se pueda abordar la lesión.
Una vez vuelve con grupo ya no seguimos trabajando de forma tan individualizada y apartada pero intentamos estar más pendiente de él para que no ocurra una recaída.

•⁠ ⁠Muchas veces se habla del médico y del fisioterapeuta, pero no tanto del readaptador. ¿Qué diferencia tu labor de la suya?

El médico normalmente diagnostica, infiltra, valora el tratamiento quirúrgico… nosotros no tenemos la suerte de contar con un médico en el equipo, y cuando necesitamos de él es porque la lesión ha sido muy grave.

Nos apoyamos mucho del papel del fisioterapeuta que también ayuda muchísimo con el diagnóstico, muchas veces apoyado con ecografía y ahí ya se aborda la lesión. El readaptador inicia ya la fase más activa de la lesión, donde el jugador ya puede salir de la camilla y empezar a trabajar fuerza y por ejemplo si es una lesión muscular, que suelen ser muy comunes, empezar a darle tensión al músculo para que vuelva a competir lo más pronto posible y con el menor riesgo de recaída.

•⁠ ⁠¿Cómo planificas la vuelta progresiva de un jugador a la competición tras una lesión grave?

Intentamos llevarlo de forma progresiva aumentando la carga para asemejarlo lo máximo posible al trabajo que hace el preparador físico y el entrenador en campo.
Para que un jugador entre con el grupo ha de ser capaz de hacer lo mismo que va a hacer con el equipo. Por ejemplo sprintar, golpeos fuertes de balón, cambios de dirección, lucha. Las tareas se van diseñando para que sea capaz de tolerar esas acciones y asemejarlo lo máximo que se pueda a lo que va a realizar luego en entrenamientos y partidos

•⁠ ⁠¿Cuál ha sido el caso más complejo que has gestionado y qué aprendiste de él?

Hay lesiones que son más largas, por ejemplo de rodilla, un ligamento cruzado anterior, que suele ser muy común, menisco… y son lesiones que hay que llevar una correcta progresión sin saltarse pasos ya que luego pueden aparecer molestias, complicaciones que retrasen la vuelta a los entrenos.
Ahora tenemos recuperándose y entrando de forma parcial con el equipo a Jesús Díaz, que tuvo una operación por fractura de tibia y peroné a principios de año. Ya está realizando alguna tarea en campo desde hace un par de meses y trabajando muy fuerte para estar de vuelta lo antes posible y con él estamos intentando aprender a tolerar y gestionar esas pequeñas molestias y pinchazos que le van apareciendo en golpeos, desplazamientos.

•⁠ ⁠¿Qué importancia tiene la prevención en tu trabajo y cómo se aplica en el día a día del equipo?

Intentamos realizar un trabajo de fuerza previo al entreno en campo, no contamos con mucho material ni infraestructura como tiene un club profesional con gimnasio, pero salvando las distancias intentamos darle esos estímulos necesarios a los jugadores para que mantengan los niveles de fuerza altos y luego toleren bien todo lo que conlleva el fútbol.

•⁠ ⁠¿Crees que las nuevas tendencias en preparación física están reduciendo la incidencia de lesiones?

Muy buena pregunta, y complicada de contestar. Cuando ves estadísticas año a año en el fútbol profesional, hay cada vez más lesiones, y se investiga y se supone que se entrena mejor tanto en gimnasio con herramientas que le ayudan a evaluar fuerza, movilidad como en tareas de campo con control por GPS. Pero también es verdad que cada vez hay más exigencia física y de carga de partidos.
A nuestro nivel que no es profesional no contamos con gimnasio para trabajar, GPS, pero intentamos, aún sin tener tantos recursos, entrenar de la forma más controlada para que la incidencia lesional sea la mínima.